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Un casco sucio huele, empaña más y dura menos. Limpiarlo bien lleva media hora y marca la diferencia. Así se hace sin estropear nada.
Lo que necesitas
- Agua templada y jabón neutro (el de manos o champú suave).
- Paños de microfibra limpios.
- Un cepillo suave para las rejillas de ventilación.
Evita: disolventes, alcohol, amoniaco, limpiacristales con amoniaco y estropajos. Pueden dañar la pintura, la calota y los tratamientos de la pantalla.
1. El interior
Si el interior es extraíble (la mayoría lo es), sácalo con cuidado siguiendo el manual.
- Lava las piezas a mano con agua templada y jabón neutro.
- Aclara bien y escurre sin retorcer.
- Déjalas secar a la sombra, nunca junto a un radiador ni al sol directo.
Algunos fabricantes permiten lavarlo en lavadora dentro de una bolsa: consúltalo en el manual antes.
2. La calota
- Pon un paño húmedo con agua templada encima unos minutos para ablandar los insectos.
- Limpia con jabón neutro y un paño de microfibra.
- Usa un cepillo suave en las entradas de aire.
- Seca con otro paño limpio.
3. La pantalla
Es la parte más delicada:
- Desmóntala si puedes, siguiendo el manual.
- Moja con agua templada, deja actuar y limpia con suavidad con microfibra.
- No frotes en seco: rayarías la pantalla.
- Si tiene Pinlock, límpialo solo con agua y un paño suave. No uses productos antivaho sobre él.
4. El cierre y la cinta
Limpia la cinta con agua y jabón y comprueba que el cierre ajusta bien. Si está dañado, es momento de revisar cada cuánto cambiar el casco.
Cada cuánto
- Pantalla: cada vez que la veas sucia.
- Calota: después de rutas con muchos insectos.
- Interior: cada pocas semanas en verano y cada pocos meses el resto del año.



