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Un guante grande se mueve sobre la mano y pierdes tacto en el embrague y el freno. Uno pequeño corta la circulación y deja las manos heladas. Con los guantes obligatorios en vías interurbanas desde octubre de 2026, conviene acertar a la primera.
Paso 1: mide tu mano
Necesitas dos medidas de tu mano dominante:
- Contorno: rodea la mano con una cinta métrica flexible por los nudillos, sin contar el pulgar y con la mano abierta.
- Largo: desde el pliegue de la muñeca hasta la punta del dedo corazón.
Paso 2: consulta la tabla de la marca
Cada marca tiene su tabla, y algunas usan centímetros y otras pulgadas. Si estás entre dos tallas, fíjate en la medida del largo: unos dedos cortos son más molestos que un contorno algo justo.
Paso 3: pruébatelos bien
- Cierra el puño y agarra algo con forma de manillar: no debe tirar en el dorso ni en los nudillos.
- Los dedos deben llegar al final sin que sobre tela en las puntas.
- El protector de nudillos tiene que quedar justo sobre los nudillos.
- Con el cierre abrochado, intenta sacarlo tirando de los dedos: no debería salir.
Piel o textil
- Piel: cede un poco con el uso. Si te queda justo, se adaptará. Si te queda holgado, siempre te quedará holgado.
- Textil y malla: apenas ceden. Elige la talla con la que estés cómodo desde el principio.
Guantes que recomendamos
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